divendres, 14 de novembre del 2014

Mediació Laboral

En l'entorn laboral hi passem moltes hores del dia, per tant és fàcil que sorgeixin una serie de conflictes en aquest entorn que és molt important que es resolguin, ja que la nostra qualitat de vida es pot veure beneficada pel tractament del conflicte.

Els conflictes laborals entre companys de feina poden sorgir per diversos motius, alguns d'ells és per la mala comunicació entre professionals d'una mateixa empresa o de diferentes empreses, entre els treballadors i l'empresari o el mando intermig, entre empresaris d'una mateixa empresa o de diferentes empreses, poden sorgir conflictes de successió de director de servei, entre d'altres.

De totes maneres, quan sorgeixen conflictes entre treballadors és primordial que hi hagi un enfoc de reparar la relació entre els professionals o gestionar el conflicte com valorin les parts en conflicte, amb la intencionalitat de reconstuir tots aquells parametres que vulguin les parts.


Des LPC. Mediació gestionem conflictes laborals, tenim experiència en professionals en la seva resolució. Si esteu interessats en accedir arrel de la mediació us facilito les dades per posar-vos en contacte amb nosaltres per qualsevol dubte o aclariment. En el correu electrònic: lpc.mediadora@gmail.com o en el telefon de contacte 629.34.74.36.

Us adjuntem un article que hem trobat al següent enllaç
http://www.semana.com/vida-moderna/articulo/relaciones-laborales-que-son-perjudiciales-para-la-salud-mental/408784-3. És referent a un article de companys de treball perjudicials per la salut. Creiem que potser interessant fer-hi un cop d'ull.

Compañeros de trabajo perjudiciales para la salud

Las malas relaciones laborales pueden ser fuente de muchas renuncias. Envidias, complejos e inseguridades son algunas causas de los conflictos.
Salir del trabajo indignado a hablar mal de algún compañero es una práctica común de muchos empleados. Las relaciones laborales frecuentemente no son fáciles de llevar. Los celos, la envidia y la competencia pueden provocar guerras silenciosas pero sucias.

Para manejar esta situación es conveniente saber identificar a esas personas ‘tóxicas’ para el ambiente laboral. Mentiras, indiferencia, manipulación, pretensiones de opacar al otro y comentarios malintencionados son actitudes comunes en este tipo de personas.

El psicólogo y escritor José Enrique Vázquez describe a una persona tóxica como aquella que en las relaciones interpersonales desgasta, culpabiliza, intimida y le roba la energía al otro. “No aportan nada positivo, no ayudan, no son empáticos ni asertivos y, sobre todo, suelen ser tremendamente egoístas, egocéntricos y no quieren saber de respeto y tolerancia con los demás”, le dijo al diario El Mundo de España.

“Una persona envidiosa es capaz de utilizar la insidia y la mentira en sus actuaciones. Nuestra respuesta y actitud debe ir encaminada a debilitar sus estrategias. El envidioso sólo se frena ante nuestra seguridad”, asegura María Jesús Álava Reyes, directora del centro de psicología Álava Reyes de Madrid y autora del libro Trabajar sin sufrir.

No solo el rendimiento, sino la estabilidad laboral y la autoestima pueden verse afectados a raíz de un conflicto laboral, lo que en ocasiones termina por provocar la renuncia de las víctimas. “Hay muchas renuncias inducidas por malas relaciones con los compañeros o incluso con el propio jefe”, dice Mila Cahue, psicóloga del mismo centro. Estas situaciones suelen producir estrés o ansiedad, lo que en muchos casos disminuye el rendimiento y puede llevar a dejar el trabajo.

“Del 50% al 60% de las ausencias al trabajo que se producen al año están ocasionadas por situaciones de estrés”, según un informe elaborado en 2009 por la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo. Investigaciones recientes de la Organización Mundial de la Salud también señalan que “la ansiedad y la depresión serán la principal causa de baja laboral en las naciones desarrolladas en el año 2020”.

Aprender a lidiar con estas personas, manejar el estrés y mantenerse seguro es la clave para tolerar e inclusive para neutralizar al otro. En los eventos más graves, conviene marcar límites y hablar cara a cara sujetándose estrictamente a los hechos, siempre usando un lenguaje asertivo y respetuoso.

Una herramienta útil es comunicarse por escrito. En las conversaciones verbales se es más propenso a reaccionar y dejar salir las emociones y, ante una persona ‘tóxica’ la mejor opción es pensar con cabeza fría. Sin embargo, es bueno tener presente que pretender cambiar a los demás es un despropósito.

Aunque generalmente se tiende a atribuirle la culpa a la otra persona, los expertos aseguran que la solución está solo en uno. Evitar reaccionar ante las provocaciones es más efectivo que dejarse contagiar y actuar con la misma actitud. Al fin y al cabo, los compañeros de trabajo no se escogen y no dejarán de existir. Y puede que no sean amigos pero tampoco serán extraños.

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