Hola a tothom bona incorporació a la feina!!
Voldria compartir una reflexió amb tots vosaltres. Enmig d'una situació de conflicte cada ú s'enganxa la seva visió del conflicte, i el més important és treure les forces d'on sigui per extreure la visió negativa del conflicte i intentar possitivitzar la situació. El pensament positiu és el més important per canviar la situació, si veiem les coses des d'una visió negativa el que provocarem és que ens passi quelcom negatiu, hem de canviar la visió per transformar-ho.
Aprofito l'avinentesa per facilitar-vos un article interessant que he trobat.
Conflicto y Mediación: Transformar la queja en peticiones concretas
En mediación es habitual
encontrarnos con la queja y el reproche. Para evitarlo, es importante
trabajar en su transformación y avanzar en la negociación, modificar el
estilo quejoso y peyorativo para convertirlo en peticiones concretas,
realizables, positivas y directas.
Es cierto que vivimos en la cultura de la queja.
“Nacemos llorando, vivimos quejándonos y morimos desilusionados”. Thomas Fuller.
Evidentemente, lo primero no podemos
evitarlo, pero el resto sí. No es fácil romper el círculo de la
protesta-inacción-queja, es cómodo incluso, es lo que vemos a nuestro
alrededor y lo legitimamos sin más. Pero, ¿realmente nos enriquece?
¿Nos hace felices? Cada cual puede reflexionar sobre ello, es
importante ser conscientes del camino al que nos lleva. Si bien nos
mantiene en zona segura, conocida y confortable, evita todo riesgo al
dejar de intentar nuevos retos o a esforzarnos mucho menos de lo que
somos capaces para luego ampararnos en la queja. No creo que nos
satisfaga realmente.
¿Puede la queja permitirnos avanzar en la resolución del conflicto?
¿O bucea una y otra vez en lo que nos diferencia alejándonos de toda
posibilidad de acuerdo? Pienso que nos mantiene en un continuo bucle en
el que el reproche es el protagonista, una y otra vez ahondamos en el
motivo que nos bloquea, desata más emociones negativas y destructivas y
ello nos hace protestar con más fuerza, debilitando cualquier atisbo de
recurso para lograr salir del círculo. La inacción está asegurada.
Un día aprendí que para salir de un bucle hay que hacer algo distinto de lo que vengo haciendo y que me mantiene en él.
¿Un ejemplo?
“Es que te empeñaste en invertir todos
los beneficios en el nuevo local y yo sabía lo que iba a pasar, eres un
irresponsable, no piensas en la empresa sino en tu gusto por el riesgo,
no puedes arrastrar a toda una organización a la ruina, etc……”
Queda claro que alguien arriesgó mucho
dinero y no salió como esperaba. Es obvio que más de una persona se ha
visto perjudicada por tal decisión.
Veamos c
ómo opera la queja:
nos centra en el problema continuamente, no nos ofrece ninguna
solución, desacredita a la persona que ha realizado el acto, enjuicia
subjetivamente el comportamiento, culpabiliza y supone intenciones. ¿Qué
aporta? No actuar hacia la búsqueda de una solución.
¿Qué podemos hacer ante esta situación?
Lo primero, ser consciente de dónde me
sitúo en este momento, saber si lo que quiero es acomodarme en el
victimismo o trascender él y avanzar. Así puedo saber el camino que debo
tomar. ¿Me quiero quedar en la zona de confort y continuar en la queja?
Sigo por donde estaba. ¿Quiero algo distinto? Pues haré algo diferente.
¿Y por dónde empiezo?
¡Bienvenido al maravilloso mundo del riesgo, creatividad, acción y valentía!
Suponte que te encuentras en la situación
del ejemplo y eres uno de los “quejosos”. Te doy algunas pistas que he
ido descubriendo:
1.- Vamos a quitar hierro emocional a la situación,
tratemos de objetivar al máximo lo que ha sucedido, sin juicios ni
críticas. “La empresa ha tenido una pérdida de 200.000 euros en este
ejercicio por la compra de un local valorado en 400.000 euros y no haber
obtenido beneficios que amorticen tal inversión”.
2.- Aunque no esté bien considerado hablar de emociones
en la empresa, somos seres emocionales igualmente e identificar lo que
sentimos es importante. ¿Furia por lo que ha pasado? ¿Temor por el
futuro?
3.- Identificar claramente qué necesito
ahora realmente, ¿buscar culpables y enjuiciar el hecho al máximo?
Pienso si me aporta y si no lo hace, descartarlo. ¿Necesito más
seguridad en las inversiones? Si esta es la clave, ¿cómo puedo
transformar la queja en una petición que me haga avanzar y cuidar la
relación con mi socio?
4.- LA PETICIÓN: En
primer lugar, es necesario saber qué cuál es mi pretensión a corto
plazo. Esto es, aunque necesite seguridad en las inversiones futuras, es
lógico que ahora esto no solucione el conflicto en el que me encuentro.
¿Qué es lo que me haría sentir satisfecha con lo que ha sucedido? Es
importante conocer y comprender la intención de mi socio, no es lo mismo
que haya realizado tal inversión sin contar con el resto de accionistas
que haya sido una decisión conjunta que yo no compartía. No es lo mismo
tampoco
saber que era una oportunidad de relanzar la actividad, bien
planificada y estudiada que no salió como se esperaba, que una decisión
tomada sin atender a la realidad del mercado, apresurada o sin
planificar. Todo ello es importante para saber lo que necesito ahora al
respecto. Quizás sea una compensación por parte del socio que asumió el
riesgo sin acordar previamente o simplemente sea asumir la consecuencia
de un mal resultado y trabajar orientados al futuro para que las
inversiones que se realicen cumplan un protocolo de seguridad que
satisfaga a todos los accionistas (incluido yo). No deberíamos olvidar y
valorar todo lo que hasta ahora hemos obtenido con la empresa y del
trabajo de todos, hasta del socio cuyo comportamiento ahora cuestiono.
Esta reflexión es clave, un acto de gratitud y valoración puede relajar y equilibrar posturas.
¡Ya tengo 2 caminos a tomar!
Ahora llega la hora de escribir en forma de peticiones lo que deseo.
Para que la petición sea práctica,
hay que concretarla al máximo y evitar nuevos conflictos que puedan
generarse por su expresión vaga; es necesario que sea realizable,
formulada en positivo (no vale mucho pedir lo que no quiero que se haga,
es mejor pedir lo que precisamente quiero). En nuestro ejemplo, pedir
una compensación de importe concreto y fechado en el tiempo puede ser un
buen comienzo. Y si lo que busco es un protocolo de inversiones más
seguras, es importante concretizar al máximo qué significa para mí esto.
Con mi lista de peticiones, ya puedo contrastar con los demás y llegar a acuerdos concretos.
Mediadores, manejar esta técnica es esencial, ¿no os parece?
Logramos orientar a las partes al futuro que necesitan, desatascamos
situaciones que parecen imposibles, trascender de la queja de los
usuarios es fundamental. Y como suelo decir, practicar en nuestra vida
nos permite emplear esta habilidad de forma natural y sin esfuerzo.
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