La mediación con enfoque gestáltico
Hoy quería contaros algo acerca del
enfoque gestáltico que personalmente utilizo en la mediación y en la
gestión de los conflictos en general.
Si bien la Gestalt es una rama de
psicología humanista que nace con Fritz Perls, médico neuropsiquiatra y
psicoanalista cuya máxima en su práctica era la intuición y búsqueda de
lo obvio huyendo de toda teoría rígida que impida ver al paciente, el Enfoque Gestáltico se ha ido definiendo desde esta raíz y a través de influencias profundas, evolucionando y enriqueciéndose
cada día. Orientaciones diversas,
tales como planteamientos orientales (budismo, zen, taoísmo) el
psicoanálisis (Jung, Otto Rank, Alder, W. Reich, entre otros), el
existencialismo y fenomenología (Nietzsche, Sartre, Buber y otros),
holismo y psicodrama, se cohesionan para hacer de la Gestalt una escuela
realmente integradora y práctica.
La esencia de este enfoque puede resumirse en vivir el ahora dándonos cuenta de cómo y para qué hacemos lo que hacemos. Se convierte en una forma de vida, más allá de una filosofía.
Para mí, la práctica de la mediación y gestión consciente de los conflictos parte de la base de un profundo autoconocimiento y autodependencia,
para poder iniciar un camino de acompañamiento de las personas en la
detección de sus necesidades y toma de acuerdos a través de herramientas
como: la escucha interna cuando estoy escuchando al otro con todos mis
sentidos, darme autoempatía para llegar a empatizar con sus sentimientos
y necesidades, lograr descodificar la intuición del momento y adaptarme
a cada cambio de circunstancias, por muy sutil que sea. Bajo mi punto
de vista, sólo desde la autogestión puedo orientar
honestamente a los demás en el proceso de autogestionarse. Centrarse en
una toma de conciencia de sentimientos y necesidades, partir de la base
de lo que ahora es, independientemente de lo ocurrido y de las
expectativas futuras, todo ello desde la perspectiva del cómo y para
qué, son las bases para una eficiente y satisfactoria gestión de
situaciones y de conflictos. Persigo armonizar las relaciones humanas desde lo honesto y lo real.
Habitualmente, utilizamos numerosos mecanismos para evitar la realidad
tal y como es. Conocerlos y darnos cuenta de ellos nos ayudan a
comenzar el trabajo personal necesario para poder colocarnos en la
privilegiada posición de acompañar a los demás.
El mediador, con este enfoque, puede
comprender a los mediados de forma particular porque detecta lo que está
pasando en realidad, más allá de lo que aparentemente se discute, y
esta comprensión le dará una perspectiva global del conflicto,
facilitará la visión de las necesidades reales en juego
y detectará los mecanismos que usan para desconectarse de ellos mismos y
que les impide ver con claridad. Esta detección permite trabajar hacia
la reconexión de lo que necesitan proteger.
Trabajar de forma personal estos
mecanismos que nos alejan de la realidad del momento, nos permitirá
detectarlos con facilidad y saber cómo limar las barreras que se crean en la formación del conflicto. No sólo eso, tenemos nuevas herramientas para ver lo obvio en el proceso de mediación, aquello que no suele detectarse desde otras perspectivas.
Si queremos mantener el punto de objetividad
deseado, la autoconsciencia y autoconocimiento nos ayudará a desligar
lo nuestro de lo de los mediados, algo clave en el proceso y tendremos
más claridad a la hora de dilucidar cuál es el mejor modo de llegar a
puntos comunes.
Es interesante ir desmembrando estos
mecanismos y trataré de contaros más aspectos que conozco en siguientes
entradas, si bien ya he ido escribiendo sobre alguno de ellos
anteriormente.
Mi “mochila” no es su “mochila”, ¿me
proyecto en ellos?, confluenciarme con los mediados es peligroso,
detectar la retroflexión, cuando el escotoma no nos deja ver, la dichosa
culpa…. Estos y otros mecanismos son lo que solemos utilizar de forma
inconsciente, no nos permiten gestionar la vida como queremos y creamos
miles de conflictos sin pod
er evitarlo.
Y como todo tiene una doble cara (al
menos), ser conscientes de los mecanismos nos posibilita utilizarlos
para un buen fin, porque también tienen su parte positiva que, si la conozco, elegiré en cada momento cuándo darle uso porque me benefician.
Para mí el conocimiento de este enfoque
me ha permitido tomar una perspectiva muy práctica y directa a la hora
de gestionar los conflictos y a orientar y acompañar a otros a
gestionarlos. La práctica con uno mismo es fundamental para saber cómo
proceder con el otro.
Y, como ya he comentado en otras
ocasiones, para mí, la gestión consciente del conflicto es una
consecuencia de esta filosofía de vida y la mediación es una herramienta
más que utilizo en la misma.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada